
La particularidad de la muerte es que el pequeño lo hizo atado a una especie de paracaídas casero, que uno de sus amigos describió como una imitación de “Jeff Harding en Smackdown”. A lo que el joven añadió que era “su videojuego favorito”, y que “lo estaba jugando a todas horas”.
Las palabras oficiales de WWE no tardaron en llegar, y un portavoz expresó las condolencias a la familia, aunque también se dio prisa en recordar que el videojuego lleva una calificación de edades para mayores de 13 años.
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