
Según ha informado Bloomberg, las oficinas y centros de negocios de las compañías han sido investigadas por la comisión de competencia japonesa. Si alguna de las empresas es encontrada culpable, la legislación nipona prevee una multa de hasta un 10% de las ganancias de la compañía.
Sharp ya ha publicado una nota de prensa informando de que apoya la investigación y que está facilitando todo el material necesario. Esto no ha impedido que tanto las acciones de Sharp como las de Hitachi hayan bajado en la bolsa.
|